Cultura, coherencia y confianza: las claves que llevaron a Banco Itaú al primer lugar en Los Mejores Lugares para Trabajar™ 2025
Banco Itaú alcanza el primer lugar en Los Mejores Lugares para Trabajar™ Chile 2025 gracias a una cultura basada en la coherencia, la confianza y el liderazgo, donde las personas están en el centro de la experiencia organizacional.
Alcanzar el primer lugar en la lista de Los Mejores Lugares para Trabajar™ en Chile es un hito que refleja mucho más que un buen resultado. . Es la evidencia de una cultura que se ha construido de manera consistente en el tiempo, donde las personas son el centro de las decisiones y donde la confianza se transforma en una forma concreta de trabajar.
Banco Itaú obtuvo el primer lugar en la lista de Los Mejores Lugares para Trabajar™ en Chile 2025, en la categoría de más de 1.000 colaboradores, consolidando una cultura organizacional basada en la coherencia, la participación y el liderazgo. Este reconocimiento no solo habla de prácticas organizacionales, sino de una experiencia cotidiana que las personas viven y valoran, evidenciando el impacto de una cultura basada en la confianza.
Conversamos con Marcela Jiménez, Gerente Corporativo de Personas, Sustentabilidad y Marketing de Banco Itaú, sobre el significado de este reconocimiento, los aprendizajes que han surgido en el proceso y los desafíos que implica sostener una cultura basada en la confianza en un contexto de cambio permanente.
Marcela Jiménez,
Gerente Corporativo de Personas, Sustentabilidad y Marketing.
Desde su rol, ha acompañado la evolución de una cultura que busca poner a las personas en el centro de las decisiones y fortalecer prácticas que permitan construir organizaciones más consistentes, participativas y preparadas para el futuro.
Como señala Marcela: “Alcanzar el primer lugar es el resultado de lo que hemos construido desde hace años: una cultura coherente, consistente y que se vive en cada momento, donde hemos puesto a cada ituber en el centro de nuestra gestión.”

Una cultura que se vive, no solo se declara
En organizaciones que logran altos niveles de confianza, la cultura no se define por documentos o declaraciones. Se construye a través de decisiones coherentes, prácticas visibles y experiencias significativas que se sostienen en el tiempo.
En el caso de Banco Itaú, el reconocimiento obtenido en la lista refleja precisamente esa consistencia cultural. La organización ha trabajado de manera intencionada para que su propósito, visión y valores se traduzcan en acciones concretas que orientan la forma de trabajar y de liderar.
Las organizaciones que se posicionan entre los mejores lugares para trabajar comparten una característica común: la coherencia entre lo que declaran y lo que hacen.
Marcela explica que: “Más que un reconocimiento, es una confirmación de que cuando nuestro propósito y nuestra cultura no son solo una declaración y se transforman en prácticas concretas que guían todo lo que hacemos, las personas lo perciben, valoran y lo sienten propio.”
Esta coherencia permite que las personas se desarrollen en un entorno de confianza, colaboración y autenticidad, elementos que hoy son fundamentales para sostener una cultura sólida y lograr resultados de manera sostenible.
Prácticas que fortalecen el sentido de pertenencia
Como señalamos anteriormente, una cultura sólida se construye a través de prácticas concretas que refuerzan el sentido de pertenencia. En este caso, diversas iniciativas han permitido que la cultura se viva en el día a día, desde el diseño de espacios de trabajo abiertos, que promueven la cercanía entre equipos y líderes, hasta lineamientos que fomentan la autenticidad y la diversidad.
Entre estas prácticas destaca la iniciativa “Voy como soy”, que invita a las personas a presentarse en el trabajo tal como se sienten más cómodas, reforzando una cultura basada en la autenticidad y el respeto por la individualidad.
También han surgido comunidades impulsadas por los propios colaboradores.
“Además, tenemos nuestras comunidades impulsadas por los propios itubers, como Soy como soy, iTúVoz e iElla, que refuerzan el sentido de pertenencia y la construcción de una cultura diversa en la que todos somos protagonistas. Estas prácticas no son accesorias, son la manera en que nuestra cultura se traduce en la experiencia que nos acompaña en todo momento.”, comenta Marcela.
Un logro que se celebra como resultado de un esfuerzo colectivo
La obtención del primer lugar fue recibida con orgullo y emoción por parte de los colaboradores de Itaú. La reacción fue espontánea: mensajes entre equipos, publicaciones en redes sociales y conversaciones que reflejaron el fuerte sentido de equipo que caracteriza a Itaú.
Marcela destaca que: “Estamos celebrando este logro de manera colectiva, reconociendo que este primer lugar es el resultado de un clima que construimos todos.”
El edificio corporativo se llenó de color naranja, símbolo de la organización, y en las sucursales a lo largo de todo Chile se organizaron encuentros y espacios de conversación que permitieron compartir este reconocimiento de manera cercana.
Más que una celebración puntual, este momento se transformó en una oportunidad para reforzar el orgullo de pertenecer a la organización.
Sostener la cultura en tiempos de cambio permanente
Ser reconocido como uno de los mejores lugares para trabajar no elimina los desafíos; por el contrario, los hace más visibles.
“El principal desafío ha sido sostener la coherencia en un contexto de cambio permanente.”, reconoce Marcela.
Los cambios tecnológicos, regulatorios y culturales exigen adaptarse con rapidez, lo que puede generar tensiones en las organizaciones. En este contexto, sostener la cultura se vuelve una tarea estratégica, porque es lo que permite mantener el rumbo cuando el entorno cambia.
Para avanzar en este escenario, el foco ha estado en mantener conversaciones honestas, escuchar de manera continua y priorizar decisiones que permitan sostener la confianza.
Hoy, uno de los valores que se está impulsando con más fuerza es “Elegimos y tomamos decisiones”, entendiendo que sostener una cultura sólida también implica hacer renuncias, poner foco y explicar el porqué de las decisiones.
Ser número uno también implica seguir evolucionando
Alcanzar el primer lugar en la lista no se entiende como un punto de llegada, sino como el inicio de una nueva etapa, donde el desafío es seguir innovando, anticiparse a los cambios y fortalecer las prácticas que sostienen la cultura en el tiempo.
Marcela afirma que: “Este resultado no lo entendemos como una meta alcanzada, sino como una responsabilidad aún mayor.”
Ese enfoque permite mirar el reconocimiento no como un cierre, sino como un impulso para seguir construyendo una cultura sólida, capaz de adaptarse a nuevos desafíos y de responder a las necesidades de las personas y de los clientes.
Bienestar y desempeño: una relación que se potencia
Como explica Marcela, un aprendizaje clave ha sido comprender que: “El bienestar y los resultados no se oponen, sino que se potencian, y eso ha sido clave para avanzar de manera sostenible.”
Las organizaciones que logran sostener altos niveles de confianza entienden que cuidar a las personas es una condición para alcanzar buenos resultados de manera sostenible.
Este enfoque permite construir organizaciones más resilientes, capaces de adaptarse a los cambios sin perder el foco en las personas.
Mirar al futuro sin perder la esencia cultural
De cara a los próximos años, el desafío principal para Itaú será seguir evolucionando al ritmo que exige el contexto, sin perder el sello cultural que ha permitido construir confianza en el tiempo.
La organización busca avanzar hacia una cultura cada vez más basada en datos, tecnología e inteligencia artificial, entendiendo que estas herramientas deben estar siempre al servicio de las personas.
“Queremos profundizar una cultura de datos e inteligencia artificial, de gestión basada en evidencia y de uso responsable de la tecnología al servicio de nuestro propósito: estimular el poder de transformación de las personas.”, proyecta Marcela.
En este escenario, la cultura seguirá siendo el principal punto de apoyo para enfrentar los cambios y sostener los resultados en el tiempo.
La cultura como una forma concreta de gestionar el negocio
Banco Itaú tiene claro cuál es el aprendizaje que ha tenido y que podría servir a otras organizaciones que buscan fortalecer su cultura y construir confianza en sus equipos.
La cultura no es un complemento ni un elemento simbólico. Es una forma concreta de gestionar el negocio y de tomar decisiones.
En sus propias palabras: “La confianza se construye intencionadamente a través de decisiones coherentes, liderazgo cercano y espacios reales de participación.”
Cuando las personas comprenden el propósito, participan activamente y sienten que su voz es escuchada, la cultura se transforma en un activo estratégico que permite sostener el crecimiento y el desarrollo organizacional en el tiempo.
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